La actividad reunió a actores del territorio, junto a equipos técnicos y representantes de organismos públicos, quienes participaron en la toma de muestras de agua superficial y en la observación de los procedimientos de monitoreo. Este tipo de iniciativas busca acercar a la comunidad a los procesos ambientales vinculados a los proyectos en desarrollo, promoviendo una comprensión directa de las metodologías aplicadas y de los estándares técnicos utilizados.
El monitoreo se llevó a cabo en cursos de agua cercanos al área de exploración, incluyendo el arroyo Pachico y el arroyo El Seguro, seleccionados como puntos representativos por su ubicación, condiciones hidrológicas y relación con el área de influencia del proyecto.
Durante la jornada se desarrollaron las distintas etapas del proceso de muestreo, que incluyeron la identificación y georreferenciación de los puntos mediante GPS, la caracterización del entorno y la medición in situ de parámetros físico-químicos. Asimismo, se procedió a la toma de muestras siguiendo protocolos estandarizados que contemplan el uso de recipientes adecuados, técnicas de preservación, rotulado, cadena de custodia y condiciones de transporte, con el objetivo de asegurar la trazabilidad y la calidad de la información obtenida.

Entre los parámetros evaluados en campo se encuentran pH, temperatura, conductividad eléctrica, oxígeno disuelto y salinidad. Las muestras recolectadas serán posteriormente analizadas en laboratorio mediante técnicas reconocidas para la determinación de compuestos químicos y metales, bajo estándares que garantizan la confiabilidad de los resultados.
Previamente, se realizó una instancia de capacitación técnica dirigida a los participantes, en la que se abordaron los procedimientos de muestreo, el uso de los equipos, las condiciones de seguridad y los criterios de interpretación de los datos, con el objetivo de garantizar una participación informada y activa durante la jornada.
Desde Impulsa Mendoza, el CEO Sebastián Piña indicó que “estas instancias forman parte de una línea de trabajo orientada a fortalecer la transparencia, facilitar el acceso a la información ambiental y promover la participación de las comunidades en el seguimiento de los proyectos”.
Los resultados de los análisis serán procesados por equipos técnicos especializados y posteriormente compartidos con los participantes en instancias de devolución. Asimismo, está previsto que esta información sea publicada próximamente a través de los canales institucionales, en línea con el objetivo de garantizar el acceso público a los datos generados y fortalecer la confianza en los procesos de monitoreo.
La iniciativa se inscribe en un esquema de monitoreo ambiental participativo que busca integrar a actores del territorio en el seguimiento de variables sensibles como la calidad del agua, consolidando prácticas de gestión que combinan rigor técnico, transparencia y participación.